CONSEJO GENERAL DE PSICOLOGÍA

Consejo General De Psicología

8 JULIO 2025

JOSE TENORIO (COP): “El uso inadecuado de las pantallas genera un aumento de los problemas psicoemocionales infantiles como ansiedad, retraimiento, agresividad o hiperactividad”

– El uso de pantallas predice un leve pero significativo aumento posterior de problemas socioemocionales infantiles, tanto de tipo internalizante (ansiedad, retraimiento) como externalizante (agresión, hiperactividad).

La Psicología representa un área de conocimiento, investigación e intervención de alta relevancia en el estudio del comportamiento de las personas en general y de conductas en particular como pueden ser las que generan efectos adversos o desencadenan adicciones comportamentales, entre las cuales pueden agruparse los desajustes relacionados con el uso problemático de internet en todas sus dimensiones.

Básicamente el uso inadecuado de pantallas-dispositivos está influenciado por:

  • El tiempo de uso.
  • Los contenidos.
  • Elementos psicológicos: Edad, momento evolutivo del chico/chica, características, etc
  • El entorno.

Las relaciones entre uso inadecuado de pantallas, dispositivos y contenidos (tiempo de uso y naturaleza de los mismos y la aparición de desajustes y desórdenes de diferente naturaleza y gravedad viene siendo señalada sin solución de continuidad en los últimos años. Si bien, prácticamente todas las investigaciones invocan la necesidad de dar continuidad a los estudios para alcanzar resultados significativamente concluyentes, los que van observándose configuran un escenario preocupante si no se adoptan medidas y decisiones urgentes de diferente rango y características: ordenamiento jurídico, regulación de la industria, modelo educativo en los entornos familiares, el papel del sistema educativo…

Así las cosas, resulta de interés señalar investigaciones recientes y, especialmente, metaanálisis que permitan dibujar un escenario interpretativo de alta fiabilidad. Un metaanálisis de 117 estudios longitudinales (292.739 niños y niñas), publicado en Psychological Bulletin1, confirmó que el uso excesivo de pantallas electrónicas y los problemas socioemocionales en la infancia se retroalimentan de forma recíproca. Entre las conclusiones extraídas de este metaanálisis, pueden resaltarse las siguientes:

– Los hallazgos de esta revisión internacional confirman un vínculo doble entre el uso de pantallas y el bienestar emocional infantil. Estos efectos resultan relevantes cuando se acumulan a lo largo del tiempo, especialmente entre los chicos mayores y quienes usan pantallas sin supervisión.

– El estudio subraya que no solo importa cuánto tiempo pasan los niños frente a una pantalla, sino también para qué la usan y en qué entorno.

– El uso de pantallas predice un leve pero significativo aumento posterior de problemas socioemocionales infantiles, tanto de tipo internalizante (ansiedad, retraimiento) como externalizante (agresión, hiperactividad).

– Los niños con problemas socioemocionales tienden a incrementar su exposición a pantallas como mecanismo de afrontamiento, especialmente en contextos de baja interacción familiar.

– Las asociaciones fueron más significativas cuando las pantallas se usaban para jugar videojuegos, en comparación con otros fines como entretenimiento general o aprendizaje.

Asimismo, recientes estudios en nuestro país (Rico-Bordera et al, 20242) confirman la existencia de perfiles de uso problemático de internet y las diferencias existentes entre ellos atendiendo a algunos de los principales factores de riesgo y protección del Uso Problemático de Internet (UPI). En el estudio, un total de 675 adolescentes españoles completaron cuestionarios que evaluaban el UPI, el uso de Internet, los problemas de salud mental, la personalidad, las fortalezas psicológicas y las relaciones familiares. Se obtuvieron cuatro perfiles:

Conocer los diferentes perfiles de UPI puede ayudar a diseñar procedimientos e instrumentos más específicos y precisos para la evaluación del riesgo, así como a la prevención y al diseño de tratamientos más individualizados. En resumen, este estudio revela que no hay un patrón único de uso problemático entre los adolescentes: en cambio, existen perfiles claros con diferentes niveles de riesgo y protección. Este enfoque es clave para personalizar la intervención y prevención en un contexto educativo, clínico o familiar.

Diferencias clave entre los perfiles (Factores de riesgo / Factores de protección)

1. Riesgos crecientes: A mayor severidad de uso problemático, mayor presencia de factores de riesgo como:

  • Regulación del estado de ánimo deficiente (uso para sentirse mejor).
  • Preferencia por interacciones en línea.
  • Falta de autorregulación.
  • Consecuencias negativas en la vida real.

2. Escasa protección: Los perfiles más severos presentaban menos factores

  •  Mejores habilidades personales (autoestima, competencias sociales).
  • Relaciones familiares de calidad.
  • Apoyo social significativo.

Implicaciones relevantes:

– La existencia de perfiles diferenciados sugiere que no todo uso excesivo es igual: las estrategias deben adaptarse al nivel de riesgo, no solo al tiempo de uso.

– Diseñar herramientas de detección que identifiquen precozmente a adolescentes “ligeramente” o “problemáticamente” afectados puede facilitar intervenciones más tempranas.

– Las intervenciones deberían enfocarse en: (1) Fortalecer la autorregulación emocional; (2) Mejorar habilidades personales y sociales; (3) Fomentar entornos familiares y sociales protectores.

JOSE TENORIO IGLESIAS
PSIOCOLOGO ESPECIALISTA EN PSICOLOGIA CLINICA
EXPERTO EN CONDUCTAS ADICTIVAS
SECRETARIO GENERAL DEL CONSEJO GENERAL DE LA PSICOLOGIA DE ESPAÑA